Publicado: 10 de Enero de 2017

HOSTELVENDING.com 16/06/2016.- Mucho se ha hablado de la información aportada por la Organización Mundial de la Salud sobre el riesgo de consumir bebidas demasiado calientes.

Tras el informe publicado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, las alarmas saltaban en todos los medios de comunicación al constatar este organismo que aquellos líquidos servidos a más de 65 grados aumentan las posibilidades de sufrir un tipo de cáncer, concretamente el de esófago.

La evidencia parte del estudio realizado en países asiáticos como China, Irán y de América del Sur, así como en África, lugares en los que hay una alta prevalencia de este tipo de cáncer y en los que además se acostumbra a tomar bebidas muy calientes, como el maté o el té.

Por tanto, no es el producto en sí el que está relacionado con el cáncer de esófago, sino más bien la temperatura a la que se toma, no a la que se sirve. Y es que en los países en los que se desarrolló la investigación, hay líquidos que se toman por encima de los 65 grados, temperatura límite marcada por la OMS.

En Europa y en Estados Unidos no suele darse esta circunstancia porque las bebidas, normalmente, no se ingieren a esa temperatura aunque su elaboración sí exija que el agua llegue a la ebullición. Es más, como se han encargado de recordar los medios de comunicación, según datos del Forum del Café aunque la bebida se elabora a más de 65 grados, en el proceso de servirla prácticamente ya baja hasta esa temperatura, aunque normalmente no se bebe hasta pasados unos minutos, llegando incluso hasta los 55 grados.

Pero no solo en casi todo occidente no tomamos el café a una temperatura que supone un riesgo para la salud, sino que el informe también ha servido para desechar por completo la idea de que el café es un producto clasificado como carcinógeno por la propia Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en 1991.

Tras la revisión de 1.000 estudios en humanos y animales, la IARC asegura que "no hay pruebas concluyentes de que su consumo tenga un efecto cancerígeno". “Muchos estudios epidemiológicos demostraron que el consumo de café no tuvo efectos carcinogénicos para los cánceres de páncreas, mama y próstata. Menor riesgo se observó para los cánceres de endometrio, útero y de hígado. Para otros más de 20 tipos de cáncer, la evidencia no es concluyente”, señala el organismo en un comunicado.

Lo mismo sucede con el mate, una de las infusiones más populares en Sudamérica.

El café queda libre de especulaciones en su relación con un tipo de cáncer relacionado directamente con el consumo de tabaco y de alcohol, aunque como se encarga de advertir la propia OMS, el riesgo lo sigue imponiendo la temperatura a la que se tome, así que no estará de más dejar enfriar un poco la bebida antes de llevárnosla a la boca.